lunes, 26 de enero de 2009

Simplemente existencial.

Cursé dos largas horas esperándote
en medio del lugar donde te recordaba
no tenia idea si creciste
los deseos de dar y recibir me atormentaban
y donde te haz metido
casi se me hace abstracta tu mirada.

Andar merodeando en la jungla
carente del calor del sol
sin oír la respiración del deseado
que tortura estar un ciclo lunar
sin nutrirse del mismo aire
caminar bajo el mismo cielo
embarrándose en la lluvia traicionera

purificando las almas
y ensuciando el corazón
la lluvia que prometería lunas eternas
y el viento traera al tiempo con toda razón.

El tiempo que destruiría todo lo puro
y revitalizaría lo profano, lo corrupto
para el propósito de mostrar su control
imponerse ante lo querido
pisotear todo lo que quizo el mortal.

Mortales que desafiamos al tiempo
con todas ganas de probarnos dignos
de un futuro donde no exista un mañana
todo sería un hoy, ahora y aquí.

Donde único tu presencia es segura
porque el viento no sera el benefactor
de todo tipo de suspiros capaces de curar
las heridas del alma que maldice al tiempo
por intervenir en la vida con tanto afán.

¿Donde existira ese mundo sin tiempo
sin ayeres ni mañanas?

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