A cien distancias de tus pies
andaré por el sucio camino
encontrando el mundo al revés.
Por el camino veré lo inmundo
como aquello al orden del día.
La injusticia del hombre al mando
y el dolor que trajo la caballería
Ay la caballería tan querida eres
con fusil y caballo la razón tienes
Ay la caballería tan amada eres
con puño y espada respeto tienes
Galopa, galopa caballo mio
que lejos de la caballería
están las orillas del río.
Río de vida que seguiré
para llegar algún día
al altar de tu divino querer.
Ay la Caballería buena tu misión
de permitir a los indignos
compartir tu amplia visión.
martes, 17 de febrero de 2009
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