jueves, 7 de mayo de 2009

Adios carita de porcelana.

Hoy nos despedimos del grupo de una de mis clases. Me toco despedirme de una de las chicas que siempre me causo una mondaera cabrona. Se parecía a alguien que fue muy significativo en mi vida, y no se había convertido en una total idiota. Era una chica de lo mas peculiar, estudia contabilidad o una mierda de esas y su nombre es Paola.
Proviene de un colegio similar al mio, es compañera de clase graduanda con una de mis colegas.

Tiene un rostro hermoso, y de apariencia corporal tiene algo que le da un cierto tipo de... ¿magia?
Por alguna rara razón cuando la miro siento la punzada de una figura del pasado que me gusta mantener en mi corazón. Son casi como hermanas. Nunca le pregunte si eran familia, pos nunca me atreví a darle la palabra a la chica. Soy de esas personas que se revuelven locamente por una extraña y no deciden hablarle por miedo a perder la fascinación.

Paola, hoy ese ultimo abrazo significo mucho mas que un simple apretón.
Ese abrazo culmino dos semestres de aprecio a tu belleza y glorificación a tu misterio.
Me despido de ti sin ganas de volverte a ver.

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